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La calidad en la administración de fincas: cómo identificar un servicio excelente

Este 2025 hemos centrado parte de nuestro contenido en divulgar la #calidad en el trabajo de la administración de fincas. Una calidad que se mide por muchos y variados aspectos en los que hemos querido ahondar para ofrecer una amplia visión de la importancia que tiene para las comunidades vecinales contar con la asistencia de un profesional colegiado.

De hecho, la colegiación es el primer indicio de que el servicio que nos va a ofrecer ese administrador de fincas va a ser de calidad. ¿Por qué? Porque implica no solo que es una persona preparada y formada, pues son parte de los requisitos para entrar en el Colegio, sino que además tiene el respaldo del colegio profesional para todas aquellas cuestiones que no conoce o en las que tiene menos formación como normativas fiscales o cuestiones arquitectónicas.

Algunos aspectos que  demuestran la calidad del trabajo de un administrador de fincas colegiado es su capacidad para mejorar las instalaciones y optimizar los recursos de la comunidad como contando con profesionales de todos los ámbitos para mejorar la eficiencia energética del edificio. Recurrir a las subvenciones públicas disponibles para conseguir esa mejora es otro de los puntos que muestran la calidad de las actuaciones de un buen administrador.

Mantener al día todas las revisiones y el mantenimiento de elementos como los ascensores, las puertas automáticas, los videoporteros… y tener un papel activo no solo en la redacción de normativas de la comunidad (como el uso de espacios comunes, de la piscina comunitaria, etc.) son también aspectos fundamentales de un trabajo de administración de fincas de calidad.

Pero no solo en las cuestiones más visibles es donde demuestra un administrador de fincas su valía, el trabajo excelente también pasa por una buena gestión y, en ese sentido, la digitalización de los procesos y tener un buen sistema que permita el análisis del entorno y las características de la empresa para fijar objetivos así como analizar la parte operativa (que todo el mundo sepa qué tiene que hacer y cómo) resulta fundamental.  Un sistema que permita valorar la satisfacción del cliente y dé información útil para mejorar el servicio también es una muestra de calidad.