Pregunta: ¿Cómo cree que percibe la sociedad valenciana la figura del arquitecto?
Respuesta: La función del arquitecto es muy amplia, es la profesión que se encarga de diseñar el hábitat para los ciudadanos. El hábitat es una de las cosas más básicas para las personas, de ahí que a nivel social, el valor del arquitecto sea tan relevante: se preocupa por hacer una arquitectura que cuida, que sana, que permite a las personas ser más felices y vivir mejor.
P: ¿Cree que a día de hoy se consigue esa función social de la arquitectura?
R: Desde el Colegio siempre estamos dispuestos a ayudar cuando se nos requiere. Entre los peritos judiciales, por ejemplo, hay muchos arquitectos. Este año, además, se ha demostrado más que nunca dentro del Plan Territorial de Emergencia para asistir a las más de 12.000 familias que han pedido una inspección de su vivienda para asegurar que estaban en una zona segura tras la tragedia de la Dana. Hemos colaborado con el Instituto Valenciano de la Edificación para atender esa demanda social.
P: ¿Cómo ha sido esa labor del Colegio de Arquitectos tras la Dana?
R: En la fase ‘postemergencia’, los arquitectos municipales han comenzado a tener reuniones para sintetizar soluciones que debían implementarse en la zona afectada por la Dana para que sea más difícil que vuelva a suceder. Han trabajado en silencio, en talleres, en grupos de trabajo para coordinar las acciones de los ayuntamientos… el Colegio les ha dado cobijo. Como decano estoy muy satisfecho porque nuestros colegiados han estado a la altura en el peor momento, de hecho, los voluntarios han recibido el Premio Arquitecto Lluís Comerón Graupera por su labor. Han actuado de técnicos y de acompañantes psicológicos. Ahora, como decía, falta completar esa labor y que se puedan sintetizar unas normas para un nuevo planeamiento urbanístico en la zona afectada. No se puede planificar igual que hasta ahora porque volverá a pasar lo mismo.
P: ¿Cómo se pueden articular esas propuestas?
R: Estamos ya en la fase de plantear propuestas claras y eficaces pero desde nuestra posición nos toca pedir que se cree la plataforma legal que permita llevar estas cuestiones adelante porque ahora cada ayuntamiento tiene su propio planeamiento. Esa descoordinación ha hecho que en toda la zona del sur de Valencia se haya producido una conurbación que fue solidificando una banda paralela al mar y eso ha funcionado un dique de contención. Hay que dejar aliviaderos. Este tipo de episodios pueden volver a ocurrir y debemos trabajar conjuntamente para reducir los daños y evitar la pérdida de vidas humanas.
Esa plataforma tiene que concretarse en modo de oficina metropolitana de planeamiento para la reconstrucción urbana. Pero esa oficina solo la puede impulsar la administración y dotarla de normas de funcionamiento. En ella deberían trabajar conjuntamente arquitectos, ingenieros industriales, ingenieros agrónomos, de telecomunicaciones por los temas de avisos de emergencias a nivel metropolitano… Esa oficina es lo que tenemos como reivindicación más clara. Si no se crea, no podremos hacer nada.
P: Otras de las cuestiones que preocupan hoy en día en la edificación es la falta de mano de obra para la construcción y reforma…
R: Los motivos son tanto estructurales como sobrevenidos. La cuestión estructural es que no ha habido formación adecuada, los estudiantes se han ido a la graduación universitaria y eso puede perjudicar a la calidad de la arquitectura porque es bueno que haya muchos arquitectos pero no lo es que no haya fontaneros, por ejemplo. Es un problema marco que no había existido hasta ahora. Los jóvenes tampoco quieren practicar este tipo de profesiones porque son duras y no son atractivas. En 2008, las crisis inmobiliaria hizo que desaparecieran muchas pequeñas empresas, ha habido concentración en manos de fondos de inversión y grandes empresas. Esa concentración ha sido negativa y a eso se ha añadido, recientemente, el problema de la Dana pues ahora hay una demanda brutal de pequeños profesionales. Están muy cotizados porque son pocos. Está pasando de tal manera que las obras se están encareciendo entre un 22% y un 27% aquí en Valencia y en España, no menos de un 12%.
P: Hablemos de ese punto en común que tienen los arquitectos y los administradores de fincas: los edificios. ¿Cuál es la vida útil actual de un edificio?
R: Depende mucho de cómo se haya proyectado y de cómo se haya construido. Ni siquiera se puede decir que puedan perdurar más los edificios más caros porque a veces las construcciones más baratas se realizan con técnicas tradicionales que están más consolidadas. Pero es cierto que cada vez hay más tendencia de construir con sistemas sostenibles, que duren más, que tengan menos mantenimiento. Y, sobre todo, ese componente activo de la calidad de la construcción cada vez es más frecuente y también son más frecuentes los controles de calidad de la edificación. Nos aseguramos de que los ensayos garantizan más la calidad del producto final. Un ejemplo de buenas prácticas es el proyecto que ha ganado el nuevo premio del Colegio de Arquitectos para edificios que mejor mantenimiento hayan hecho. Este año se ha otorgado a la Avenida Cataluña 1 y 3, en Valencia. En este edificio, con la colaboración de su administrador, aplicaron un sistema de revestimiento superficial que añadía resistencia térmica a la vez que renovaban toda la fachada.
P: ¿Qué importancia tiene para los arquitectos la existencia de un Colegio Profesional?
R: El colegio profesional tiene una doble función: la clásica de constituirse como lugar de encuentro, compartir experiencias, que es la idea antigua del gremio y, la segunda función es constituirse como grupo social y profesional portador de una labor social que se nos reconoce con una legislación que también nos obliga a ejercerla. Nosotros reclamamos tener esa labor social así como los canales para poder ejercerla adecuadamente.
P: ¿Cuántos arquitectos colegiados hay en la Comunitat Valenciana?
R: En estos momentos, entre 6.100 y 6.200 aunque hay algunos jubilados y otros con poca actividad. Ejercientes, actualmente, unos 5.200.
P: ¿En qué intervenciones actúa el arquitecto de manera conjunta con el administrador de fincas?
R: Mejoras de las viviendas, de las zonas comunes, facilitar accesibilidad, comunicaciones del edificio, telecomunicaciones, medidas de protección contra incendios… y también en cuestiones de ornato público.
P: ¿Cuántos arquitectos contemplan la administración de fincas como salida profesional?
R: Hay demanda. El Colegio de Madrid, por ejemplo, tiene un curso de especialización de administrador de fincas para arquitectos. Es una salida que es bastante interesante porque es verdad que hay muchos arquitectos y esta salida profesional es buena y también bonita. En Valencia vamos a hablar con el Colegio de Administradores de Fincas para poder impartir ese curso de especialización. Nos llevamos muy bien los dos colegios y sería una buena iniciativa.

Acceso colegiados Sede Electrónica